lunes, 18 de abril de 2011

Nada por aquí, nada por allá - Gimnasia Vs. River




Por Germán Gerbo (Militante de la belleza de los domingos)

Un escenario imponente cobijaba el match, desde afuera se asimilaba con una carpa de circo, pero desde adentro quedaba bien en claro que poco tenía que ver. Se podrá decir que tiene un campo de juego horrible (coincido al cien por ciento, paupérrimas condiciones que opacan lo que es un escenario envidiable para cualquier club de futbol) pero puede albergar las necesidades del hincha millonario en cuando a capacidad y entradas.
El partido fue pobrísimo, de los más atenuados en este sentido del campeonato, habrá habido cuatro o cinco situaciones no claras de gol con las que maltratamos nuestros ojos hasta los rincones más profundos de nuestras corneas. Ofensivamente hubo una labor tristísima: Pavone, tan solo como aquel que es, no shoteó una sola vez al arco y desde un principio atinó a ser ese peleador nato que se puede ver cuando el arco le es esquivo. Lamela no pudo con el terreno baldío e incompatible con su estilo que se le imponía, las veces que recibió no pudo generar juego mediante el pase y fue sustituido por el juvenil Manuel Lanzini. Partido de exclusión para el Enano, quien te ha visto y quién te ve, pensar que nos hiciste ganar un campeonato junto con otros dos jugadores más y ahora, luego del fatal suceso que sufriste en diciembre de 2009 no volviste a ser el mismo, te convertirse en un jugador de segundos tiempos perdiendo así, las aptitudes para ser titular.
En el aspecto defensivo estuvo la clave del empate. Gimnasia fue un tanto más pensante para avanzar, supo tener ciertas pausas que impacientaron una firme estructura millonaria, sin embargo supieron responder bien y despejar el balón entre tanto resbalón sobre ese terreno endeble. Por las puntas Juan Manuel Díaz tuvo una leve suba en su rendimiento más que nada de mitad de cancha para abajo, arriba no creo mucho pero por la otra banda hubo un atolondrado del balón, Paulo Ferrari empezó con furia y como suele pasar sufrió una gran recaída. Y para terminar el párrafo abajo, quiero destacar la tarea de los 3 centrales, de una estabilidad total, indiscutibles hoy vienen a solucionar uno de esos problemas a los cuales nos referíamos con el refrán “no hay mal que dure cien años”, bueno, se puede decir que en gran parte, el Mashiaj en ese sector del campo, por el momento, está presente.
En mitad de cancha como viene sucediendo se ve una guerra de guerrillas: Almeyda yendo a trabar con alma y vida, no pudo hacer mucho en este encuentro, perdió muchas pelotas y no supo tener una lectura correcta del partido, que necesitaba aquel Pelado cabrón con dotes futbolísticos para guapear y conseguir un hipotético “gol de la victoria”. Y Acevedo haciendo lo suyo un poco más adelantado ostentando a técnicas más ortodoxas en la planificación del juego y concepción de la jugada, esta vez todo esto, desapareció de sus planes
River de este modo, derrochando puntos en estos partidos contra equipos de poca monta y de visitante, relega oportunidades de despegarse del pelotón y carga de tensiones los partidos de local, haciendo de estos un verdadero parto para nosotros, los hinchas, que vemos un equipo paciente pero con un vértigo increíble.
Como comentario final, voy a ser crítico con lo que se expuso en el verde pero feo césped, más que nada hablo a nivel espectáculo y como suelo hacer reprochándole diferentes puntos a la argentinidad de nuestro futbol: “Un hermoso escenario que pido por favor, que nunca más sea el antónimo de lo que se vio en el campo”

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